El Grill del Plaza Hotel

El Grill del Plaza Hotel

El Grill del Plaza Hotel

Aguardaba expectante la convocatoria de Carlos Mantovani para la primera mesa de Epicúreos del 2014. Finalmente, las ansias se vieron colmadas y superadas.

Esta vez, Carlos sumó a la habitual lista de invitados sumamente interesantes la novedad de instalar su mesa en uno de los lugares más emblemáticos del Buenos Aires old fashion: el Grill del Plaza Hotel.

El Grill del Plaza está repleto de historia encerrada entre sus paredes con mayólicas decoradas traídas de Holanda a principios del siglo XX. Conserva su ventilador que supo ser manual y consiste en un tapiz que cuelga del techo perpendicularmente. Siempre impecable está la parrilla de hierro forjado, traída de Inglaterra en la belle époque porteña. Su instalación causó cierto revuelo, porque era la primera que se colocaba una parrilla dentro del salón comedor. También está la auténtica prensa para el pato, como se la encuentra en la Tour d’Argent de París. La chimenea, por un acuerdo entre la señora de Kavanagh y la familia Torquinst, propietaria del hotel, desahoga sus humos a través de una tubería que termina sirviéndose de la chimenea de los incineradores del célebre edificio, que fuera por lustros el más alto de América Latina.

Y allí nos invitó Vinicius a disfrutar de un estupendo almuerzo. La mesa, como siempre, repleta de estrellas empresarias y un apreciado artista. En este caso, Jorge Di Nucci como presidente de la Academia de Artes y Ciencias de la Comunicación. Diego del Río, directivo de APSA, sociedad que regentea afamados shoppings como el DOT, Alto Palermo, Patio Bullrich y Paseo Alcorta, (en total suman 14 y van rumbo al 15º). Lucas Jury, directivo del Banco Supervielle; Adrián Barreiros, CEO de Mec Global; Claudio Gallina, el artista de la mesa; Mariano Stabielli director de Vanguard Marketing que tiene a su cargo la venta de cruceros de lujo; y Agustín Camps, directivo de Nespresso Argentina.

Abrió el fuego Diego del Río, al ver que el tema comenzaba por encaminarse hacia las virtudes y defectos de las redes sociales, y nos dio un dato curioso: “Hoy hay empleados que te renuncian por SMS, que dicen el lunes no voy a trabajar”. Un murmullo confirmatorio recorrió la mesa y mi mentalidad de abogado me llevó a preguntarme: ¿Qué validez tiene ese tipo de renuncias?

Para el académico Di Nucci la cosa es más grave: “Hemos perdido la privacidad”, nos dijo, a pesar de que no cuenta en su haber ninguna experiencia personal de un hacker que haya mostrado fotografías suyas en las redes en situaciones comprometedoras, que seguramente no ha protagonizado tampoco.

Luego, fue imposible a pesar de los esfuerzos de Mantovani, evitar que apareciera el tema del día: aviones que desaparecen. Un buen aporte de Di Nucci fue: “El boxeador Galíndez subía a los aviones con un crucifijo en la mano como de 40 cm de largo”. Seguramente, quienes tuvieron oportunidad de verlo habrán supuesto que asistían a una visión de los penitentes en la Semana Santa sevillana….

Pasando a un terreno más agradable, le pedimos a Stabielli que nos contara cuál es la tendencia actual en materia de cruceros: “Hasta no hace mucho tiempo, los turistas argentinos preferían los cruceros por el Caribe. De una forma lenta, pero sostenida, se están animando a cruceros por las islas griegas, entre las muchas propuestas que hoy es posible contratar en Buenos Aires”.

Diego del Río mostró que lo suyo no son solamente los shoppings y nos dio detalles de un “Crucero del Mundial” que se está vendiendo, gracias al cual uno viaja a Río de Janeiro, y utiliza el barco como hotel, teniendo todo organizado para bajar diariamente a tierra para asistir al partido de su preferencia.

Di Nucci volvió sobre la esencia de su academia, recordándonos que nuclea a la gente que se dedica a esta actividad como tema específico. Nos habló de su admiración por la calidad extraordinaria que ha demostrado el Papa Francisco como comunicador y explicó que el padre Jorge Bergoglio hoy tiene un grupo de asesores especializados en el tema que se encuentran entre los mejores del mundo.

Mariano, viendo que se había alejado el tema de los cruceros, advirtió: “Ojo con la comunicación llena de efectismo…”. Alguno lo observó con una mirada despistada, pero nadie dijo nada.

El académico volvió a la carga: “Nunca comuniques lo que no estés haciendo o ya hayas hecho. Primero hay que hacer y luego comunicar”. Recordé que exactamente esa misma frase se la escuché a mi amigo Horacio Diez, hablando con el presidente Menem en un coloquio de IDEA.

Diego no abandonaba el interés en el tema de los despidos y asuntos colaterales, previno a los comensales que hoy los piropos son considerados acoso sexual. Todos nos miramos pensando en cuándo y a quién le habíamos dicho el último piropo, pero nadie pareció inquietarse por el tema. Evidentemente, nuestro anfitrión había rodeado la mesa de gente seria y proba… Al menos eso parecía…

Nuestro artista, Claudio, saliendo de ese letargo en que suele sumirse la gente creativa, nos miró a todos y sentenció: “love art not people”. Aclarándonos de inmediato que se trata de un blog tremendamente insultante, que maneja un personaje de apellido Cañete, y que ha elegido como blanco favorito al querido arquitecto Iturrioz.

Carlos carraspeó, y pateó la pelota temática en dirección a la mesa de mujeres que también está haciendo Vinicius con gran suceso. A pesar de la insistencia, no quiso dar detalles íntimos de esas mesas. Los prejuiciosos invitados tenían firmes sospechas que en esas mesas las damas darían cuenta de la fama de varias personas interesantes. Por suerte Del Río confesó: “Yo trabajo con 29 mujeres y 4 hombres…”. Como conozco a Karen, su mujer, la cabeza se me llenó de fantasías acerca de cuáles deben ser las respuestas de Diego cuando ella le pregunta: “¿Cómo te fue en el trabajo, viejo?”. A un Diego que no es viejo para nada.

Se sabe que Agustín Camps es un hombre serio, casi circunspecto, ascético en su forma de hablar susurrante, y dijo lo suyo: “En mi experiencia he comprobado que las mujeres son muy eficientes cuando trabajan profesionalmente…”.

Adrián atendía a los diálogos y pensaba a quien intentaría captar como un nuevo cliente para su agencia. Aseguró que hoy busca que los anuncios sean orientados más hacia medios de calidad que de volumen, reconociendo que hay cierta concentración en diarios y TV.

Don Gallina lanzó una afirmación en la que varios coincidieron: “Hoy mis hijos no ven televisión”.

Un desorientado le pidió a Jury su opinión sobre lo mal que se atiende a los jubilados, en general, en la Argentina. Y él, reconociendo que esto es así, acotó que en el caso de su banco están introduciendo constantes mejoras para que la atención sea cada vez más cuidada. Sobre todo, porque consideran que el jubilado es un interesante cliente ya que muchas veces la jubilación no implica el retiro total, sino que permite avanzar en un segundo trabajo.

Claudio, hablando de clientes, dijo que el arte es un buen refugio en tiempo de crisis, y agregó: “Nunca vendí tanto como en la crisis del 2001”. Recordó su paso por la Galería Zurbarán donde aprendió lo necesario como para tener hoy galerías montadas en Perú, México, Miami y, por supuesto, Argentina. Siente que la experiencia argentina es única, por ser un lugar donde ha visto, en un fin de semana, gente haciendo colas de 5 cuadras en la Boca para ver la exposición de un artista determinado. Por su experiencia, los grandes puntos de venta en la actualidad son las ferias como Arte BA, más que las galerías.

Augustin respondió a la crítica de que Nespresso estaría confundiendo a los clientes con tantas propuestas diferentes en materia de café. Comentó que en realidad la gente se centra entre dos y cuatro variedades, una vez que probó varias. Como novedad, nos dio la primicia de que se vienen los café varietales, que como los vinos, privilegian el terroir de donde fueron obtenidos los granos. Por ejemplo, en el caso de Colombia, estarán llegando las variedades Cauca y Santander.

A todo esto, los invitados fueron dando cuenta de variadas entradas que iban desde el bisque de cangrejo y aceite de trufa al strudel de trufa y pulpo con espuma de manzana al leño. Los principales iban del lomo en salsa de malbec a la corvina a la manteca negra con endivias y espárragos. Los postres, siempre tentadores, recorrían un abanico que comenzaba con torta húmeda de chocolate con helado de pistachos, a peras y castañas flambeadas al ron. Todo debidamente regado por diversas propuestas emanadas de la bodega Luigi Bosca.

Siempre digo que estas mesas muestran su éxito cuando ninguno de los ocupadísimos comensales mira su reloj, y es fácil imaginar que en sus agendas escribieron: tarde libre. Exactamente fue lo que pasó: nadie reparó en el tiempo transcurrido. Gracias, Carlos, otra perla para el collar de los buenos momentos.

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