Imponentes vigías de los cinco océanos

Imponentes vigías de los cinco océanos

Imponentes vigías de los cinco océanos

Emplazados en parajes inhóspitos, los faros inquietan. Sus luces iluminan la travesía de los navegantes que buscan en sus destellos el sosiego de haber llegado al continente.

Punta Waipapa: En la peligrosa costa de Catlins se levanta este faro automatizado y que funciona alimentado por paneles solares.

Son fuente de inspiración de grandes escritores, ícono de la soledad y metáfora de los más profundos temores que habitan en cada uno de nosotros. Los faros arraigan en su estructura sólida y potente, la luz que arroja esperanza e ilumina en lo más oscuro de la inmensidad humana.

Faro de Pointe-au-Père: Sitio histórico de Canadá, está abierto al público con visitas guiadas. La antigua casa del farero funciona como museo.

Estas torres nobles siguen vigentes, a pesar de la sofisticación tecnológica con la que están equipados los barcos. Su luz destellante en medio de la inmensidad del mar serena a los navegantes con nostalgia primigenia.

Punta del Hidalgo. Moderno e imponente, este faro ubicado en Tenerife, España, se levanta con su estructura blanca de 52 m de altura sobre el nivel del mar. Los técnicos que se encargan de su mantenimiento tienen que subir 246 escalones para llegar hasta la lámpara que cada 16 segundos emite tres destellos de luz blanca y roja.

Punta del Hidalgo: Su arquitectura y diseño lo convirtieron en uno de los grandes atractivos de Tenerife.

Faro de Swakopmund. Queda en la República de Namibia. Tiene una torre de 35 m de alto que fue construida en 1903 luego de que una gran tormenta oceánica derribara al faro anterior. Hoy solo funciona como referencia para los barcos que buscan el puerto de aguas profundas de Walvis Bay.

Faro de Fastnet: Uno de los faros más impactantes por su construcción y su resistencia frente a la bravura del Atlántico.

Faro de Pointe-au-Père. Está en Canadá y es uno de los más altos del país. Aunque fue reemplazado por un faro electrónico, su original diseño cilíndrico sostenido por ocho contrafuertes de hormigón atrae turistas al lugar.

Punta Waipapa. Ubicado en Nueva Zelanda, esta reliquia construida en madera se encuentra en la peligrosa línea costera de Catlins con un historial de innumerables naufragios y accidentes. Desde su construcción en 1884 hasta la actualidad, el faro se mantiene activo y está automatizado.

Faro de Enoshima: Esta sorprendente torre de 101.5 metros fue construida en Japón y funciona además como observatorio.

Faro de Fastnet. En Irlanda, esta imponente torre de roca resiste la furia del Atlántico. Cinco años tardaron en construirlo con piedras y rocas. En su torre una óptica gira en un flotador de mercurio arrojando luz a los navegantes.

El faro del fin del mundo. Ubicado en Tierra del Fuego, es famoso por la novela de Julio Verne. Es el más antiguo de la Argentina. Su verdadero nombre es San Juan de Salvamento, pero ya nadie lo recuerda así. En la actualidad todos llaman faro del fin del mundo a Les Écleures, una torre de ladrillos de once metros ubicada en el Canal de Beagle, pintada de rojo y blanco, con una linterna que emite destellos cada cinco segundos y funciona de manera automática.

El Faro de Fin del Mundo: Conocido por haber sido fuente de inspiración de Julio Verne, hoy atrae a turistas de todo el mundo.

Faro de Enoshima. Esta torre psicodélica ubicada en Japón y construida en metal y vidrio de forma cónica funciona también como un observatorio con poderosos telescopios que permiten contemplar las estrellas.

RELATED ARTICLES

Justo Lynch y el arte de soltar amarras

Justo Lynch y el arte de soltar amarras

El único verdadero representante del

READ MORE