Un tour gourmet por los sabores monacales

Un tour gourmet por los sabores monacales

Un tour gourmet por los sabores monacales

Con influencia de Italia y Francia, el principado deslumbra con la impronta mediterránea de su cocina. Sus platos tradicionales y su restaurante más prestigioso: Le Louis XV, dirigido por Alain Ducasse.

Esa tierra de ensueño de apenas 2.2 km2, teñida de azul por el mar Mediterráneo y vecina de Francia, habitada por millonarios, sede del premio más importante de Fórmula Uno y del afamado Casino de Monte Carlo, tiene además, algunos de los mejores restaurantes del mundo.

 

 

El chef Alain Ducasse y su equipo en el prestigioso restaurante Le Louis XV. © Pierre Monetta

 

 

Su variada oferta gastronómica de fuerte base mediterránea es el reflejo de la inmigración francesa e italiana, y en sus platos no faltan pescados, mariscos, el arroz en sus más variadas versiones, verduras y el infaltable aceite de oliva.

En sus 170 restaurantes, algunos de ellos distinguidos con las reconocidas estrellas Michelin, se puede degustar el clásico stocafi, un plato típico preparado con bacalao, tomate y especias, cocinado con vino y coñac.

 

 

La variada oferta culinaria de Mónaco representada en los tradicionales antipasti. © Laura Emery

 

 

La influencia italiana queda bien representada con los spaghettis a la monaguesca cuyo sello distintivo es la salsa tradicional del principado a base de anchoas, aceitunas, tomates y especias. Los turistas argentinos se sorprenden cuando se encuentran en sus cartas con empanadas de espinaca, puerro, arroz, calabaza y la clásica de queso.

El restaurante Le Louis XV, en el Hôtel de Paris Montecarlo, dirigido por el chef Alain Ducasse, es el mejor de todo el principado. Hace 31 años, cuando el reconocido chef se reunió con el príncipe Rainiero por primera vez, le prometió que antes del cuarto año de su gestión al frente del restaurante, conseguiría las tan preciadas 3 estrellas de Michelin. Y así fue: el máximo galardón llegó en 1990 como reconocimiento a sus desarrollos culinarios. Ducasse se autodefine como un «centinela del gusto», un indagador permanente de nuevos sabores, productos y combinaciones posibles.

La imponente arquitectura y elegancia del restaurante Le Louis XV está inspirada en el Palacio de Versailles. Pero su nota distintiva es L´Aquarium, su exclusivo comedor privado para apenas cuatro comensales que, con sus paredes de cristal, permite ver todo lo que sucede en su cocina.

 

 

La huella de los manjares del océano en el restaurante Yoshi del Hotel Metropole. © B. Touillon

 

 

El glamour y el lujo monacal también se despliegan en su gastronomía y en los sabores refinados y exóticos que propone. El océano también deja su huella en cada plato: pescados, como el salmonete, lubinas o mariscos forman parte de todos los menús.

El infaltable en cualquier restaurante, feria o en el mercado de la Condamine es el barbagiuan, el plato nacional de Mónaco, unos deliciosos bocados rellenos con acelga y ricota y con variaciones que incorporan arroz, calabaza, cebolla y el infaltable queso parmesano.

 

 

En Mónaco hay 170 restaurantes, algunos de ellos distinguidos con las reconocidas estrellas Michelin. © Metropole Monte-Carlo

 

Otros clásicos que merecen un capítulo aparte dentro de la pastelería son la fougasse, un pastel bien aromático con azahar, anís y frutos secos, junto al afamado praliné crujiente.

La variada oferta de platos típicos y sabores mediterráneos se suman al lujo y el glamour tan característico del lugar. Un destino que convoca a cientos de miles de turistas los 365 días del año por su clima único, su geografía imponente, el célebre Palacio de los Grimaldi, el ya mítico casino de Monte Carlo, el Museo Oceanográfico erigido sobre la inmensa roca de cara al mar, sus pintorescas calles y el lujoso puerto con los yates más deslumbrantes del mundo.

 

Pescado grillado, remolacha y cítricos, exquisita combinación de sabores nobles. © Pierre Monetta

 

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