La 52 Super Series, la Fórmula 1 de la vela

La 52 Super Series, la Fórmula 1 de la vela

La 52 Super Series, la Fórmula 1 de la vela

Concluyó la séptima temporada de este circuito, considerado el mejor del mundo para barcos monocascos. Emergió de las cenizas de la extinta MedCup y fue creciendo hasta llegar a los máximos niveles de calidad, atrayendo a la élite mundial de este deporte.

En 2005, los armadores top del globo eligieron una nueva clase para medirse: la TP52, que al mismo tiempo que establece estrictos parámetros da a los diseñadores libertad suficiente para innovar en forma continua. Los barcos están construidos en fibra de carbono, tienen una poderosa superficie vélica y unas quillas largas y delgadas que otorgan una excelente relación peso-potencia por lo que desarrollan altas velocidades (de hasta 20 nudos). Cada barco, de 52 pies de eslora (casi 16 metros)  lleva 12 tripulantes. No existe el hándicap, de modo que quien llega primero a la meta es quien gana.

 

 

Ya han sido botados más de 60 en la corta historia de la clase y, en esta temporada, se estrenaron 9 barcos. Dos famosos tableros: Botín Partners y Judel Vrolijk, monopolizan los diseños. Los trece equipos que se presentaron representan a diez países diferentes: Italia, Argentina, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Turquía, Brasil, Sudáfrica, Alemania y Rusia. Hasta ahora dos han sido los vencedores de la 52SS: Quantum de los Estados Unidos, cuyo armador Doug DeVos botó un nuevo barco este año y el Azzurra de la familia Roemmers que tiene su fondeadero en el Yacht Club Costa Esmeralda de Cerdeña.  Ellos fueron los primeros y los segundos en la última temporada, aunque el Azzurra compartió el segundo puesto con el Platoon.

Los Roemmers (Alberto y sus hijos, Alberto y Pablo) empezaron a correr en el circuito en el 2007 con el Matador, un barco que antes tuvo un notable desempeño en el Río de la Plata. Ganaron el mundial de la clase en 2009 y repitieron el suceso en 2015 y el año pasado. Alistan a bordo a Guillermo Parada y, a partir de este año, el olímpico Santiago Lange sustituye como táctico al italiano Vasco Vascotto que pasó al Luna Rossa.

El Luna Rossa (que quedó cuarto) representa al Circolo della Vella Sicilia, que tiene su fondeadero en Punta Celese, en las afueras de Palermo. El propietario es Patrizio Bertelli, el marido de Miuccia Prada, con quien dirige el imperio de bienes de lujo. Bloomberg le atribuye una fortuna de 4.5 billones de dólares.

El Platoon corre con bandera alemana y tiene su asiento en Hamburgo. Su armador Harm Müller-Spreer volvió en 2015 a las 52 Super Series después de un receso de 7 años logrando ahora encaramarse en el podio.

 

 

El Onda del brasilero Eduardo de Souza Ramos, doble campeón olímpico y ex presidente de Mitsubishi Brasil, embarca solamente tripulantes de su país. El Phoenix de Hasso Plattner representa a Sudáfrica pese a que su propietario es de origen alemán. El barco tiene su sede en el Royal Cape Yacht Club. En una de las competencias de la presente temporada, su hija Tina fue la primera mujer en lograr una victoria actuando como timonel.

Entre los ocho barcos restantes se destacan el Alegre, con bandera de Gran Bretaña, fondeado regularmente en Mónaco; un representante de Rusia bancado por Gazprom con tripulación básicamente italiana y sede en San Petersburgo. Hay también un francés y un turco de Estambul. Completan la nómina el Gladiador del inglés Tony Langley y el Sled de bandera americana y asiento en Nueva York.

Las regatas (cinco por temporada) se corren mayoritariamente en el Mediterráneo. Este año dos fueron sobre la Costa Dálmata: Sibenik y Zadar; una en el Atlántico, en Cascais, en las afueras de Lisboa. Completan la clásica semana Puerto Portals en Mallorca la última frente a Valencia. En tres oportunidades, en años anteriores se corrió en Florida (Key West y Miami).

Cada una de las cinco regatas está compuesta por una media de diez competencias que son una mezcla de pruebas barlovento-sotavento y costeras. Normalmente, un día de la semana se dedica a la costera, pero hay lugares, como Porto Cervo, donde, ante la belleza y lo desafiante de la costa, se corren más. Todas las regatas que se disputan cuentan para definir el ganador final de la competición, no hay descartes.

En suma, la 52 Super Series no solo es un desafío de destreza, adrenalina e innovación sino además un espectáculo lleno de glamour, con recargadas agendas de eventos en escenarios paradisíacos. Indudablemente, el top absoluto del mundo del yachting.

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