La trastienda del disco que cambió al mundo

La trastienda del disco que cambió al mundo

La trastienda del disco que cambió al mundo

A poco más de 50 años de su lanzamiento, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band sigue siendo un hito en la historia de la música. Tributo a la obra maestra de los Beatles que captura como ninguna otra producción cultural la psicodelia de fines de los sesenta.

Paul McCartney escribió que «Sgt. Pepper le enseñó a la banda a tocar». Los muchachos de Liverpool ya habían grabado siete álbumes antes de involucrarse con su obra más experimental. Los hits, las giras por el mundo y el asedio de los fans en plena beatlemanía hacía rato que habían dejado de ser motivos de satisfacción para Los Beatles. Hartos de los escándalos provocados por sus declaraciones, y de los shows en público en que la música pasaba a un segundo plano, decidieron comenzar de nuevo y producir un disco de vanguardia, con un sonido nuevo: «algo de lo que nunca nadie ha oído hablar», se había propuesto a sí mismo John Lennon.

«Estábamos cansados de ser los Beatles. Realmente odiábamos ese peinado mop-top inmaduro. Ya no éramos chicos, sino hombres y nos veíamos a nosotros mismos como artistas y no como unos simples cantantes», explicó años después Paul McCartney. Tras seis duros meses de trabajo en los estudios de Abbey Road, el resultado fue un cambio radical: lejos del pop rock dominante en esos tiempos, fusionaron música psicodélica, baladas, music hall y elementos sinfónicos en trece canciones que transformaron la historia de la música para siempre.

Los Beatles consiguieron mejorar la calidad en la producción de su música e innovar con técnicas desconocidas de grabación, como por ejemplo incluir una orquesta. El reconocimiento fue instantáneo: el disco pasó 27 semanas en la cima del UK Album Chart en el Reino Unido y alcanzó el primer lugar del Billboard 200 de Estados Unidos y se mantuvo ahí durante 15 semanas. Consiguió cuatro Premios Grammy en 1968 y fue uno de los álbumes más vendidos de la historia, con 32 millones de ventas estimadas.

 

 

 

 

Una de las canciones más controvertidas de este trabajo, «Lucy In The Sky With Diamonds», surgió del amor de Lennon y McCartney por el libro Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll. Sin embargo, en su momento había un consenso general de que este tema estaba asociado a las drogas por la presencia de las iniciales LSD en su título. El nombre del álbum surge de una idea inicial que no se concretó. McCartney quería grabar un disco que representara el concierto de una banda ficticia que les permitiera experimentar con libertad. Cuando ya habían producido la mitad de los temas, decidió que su canción «Sargento Pepper» fuera más que eso: «¿Por qué no hacemos el álbum como si la Banda Pepper realmente existiera, y como si el sargento Pepper estuviera haciendo el disco?», se preguntó.

La mutación de Lennon, McCartney, George Harrison y Ringo Starr también se dio en el plano estético. Se dejaron crecer las patillas y el bigote y modificaron sus peinados. Los trajes militares en colores estridentes fueron parte de esta apuesta a la renovación total de la banda. Todo esto se vio reflejado en la portada del álbum, una apuesta totalmente disruptiva e innovadora.

Los encargados del arte de tapa fueron la pareja de artistas Peter Blake y Jann Haworth quienes propusieron hacerlos posar con una multitud de personalidades integradas a la foto mediante la técnica de collage. «Les pedí que armaran la lista de las personas que les gustaría tener entre la audiencia en un hipotético concierto», contó Blake. La lista de Lennon incluía a Jesús, Gandhi y Hitler, quienes finalmente no quedaron en la versión final.

Marilyn Monroe, Marlon Brando, Mae West, Charles Chaplin, Albert Einstein, Edgar Allan Poe, Aleister Crowley, Bob Dylan, Oscar Wilde, Karl Marx, D.H. Lawrence y hasta Shirley Temple son algunas de las personalidades que pueden verse en la cubierta del disco. Además en una esquina se puede apreciar una muñeca con un pulover que dice «Welcome to The Rolling Stones», en referencia a la banda inglesa formada por Mick Jagger y Keith Richards. La portada representa el entierro de Los Beatles, al que ellos mismos asisten. Nada más lejos: con este disco, los muchachos de Liverpool consiguieron mayor trascendencia que nunca, ese tipo de reconocimiento a los creadores de las grandes obras del arte universal que no perece jamás.

RELATED ARTICLES

Luis Aquino, un ecologista avant la lettre

Leave a Reply