James Cameron, monarca del séptimo arte

James Cameron, monarca del séptimo arte

James Cameron, monarca del séptimo arte

No es coincidencia que dos de las películas más taquilleras de la historia del cine hayan sido dirigidas por la misma persona: la asombrosa historia detrás del hundimiento del Titanic y Avatar con una nueva manera de conocer el vínculo entre el hombre y la naturaleza. Director, guionista y productor de una extensa trayectoria en la industria cinematográfica, Cameron comparte los avances que impulsó sobre la tecnología 3D. Los retos, procesos y frutos que surgieron de ella.

Un gran cambio

Para nadie es novedad que la tecnología en 3D se encuentra fuertemente posicionada en el actual mercado de la industria audiovisual. James Cameron, pionero de la grabación en tres dimensiones en el cine, cuenta la historia detrás de su origen. “Este es un gran cambio en la forma en que mirábamos y consumíamos cine. Mi primer proyecto en 3D fue hace quince años con la creación de una compañía que se dedicaba a crear cámaras con tecnología 3D con un ingeniero asociado. Estábamos conscientes de los cambios que se venían y comenzamos a experimentar con el sistema para ver qué era posible hacer. Con el transcurso de los años nos dimos cuenta de que esta podía ser la nueva forma de ver cine, posiblemente suplantando por completo en algún momento al formato en 2D”. Para Cameron fue un proceso de impulsos graduados que tuvieron su auge en los últimos años “La gente aceptó el nuevo formato en 3D, mucho más claro, brillante y técnicamente más fiable” La manera en que se ha logrado integrar en el cine es mucho más orgánica que la de los años cincuenta que fue periódicamente desarrollándose hasta llegar a lo que es hoy.

La nueva tecnología 3D

Cameron buscó impulsar el arte de la animación facial y la captura de movimientos en CG y llevarlo a CG performance. Su proyecto inicial, Avatar, lo convirtió en el padre de la tecnología en 3D. “Siempre se está pensando en el efecto final en la pantalla. La decisión más importante, fundamental para el éxito de Avatar, fue crear personajes CG que aparecerían en tomas detalladas o close ups. Esto nunca se intentó hacer con los personajes principales en un proyecto de esta escala. Siempre he pensado que el mayor riesgo es no tomar uno. Ciertamente nos encontrábamos en un territorio no descubierto, teniendo que pensar nuestra propia manera de resolver los problemas. A veces nos deteníamos en el medio de un día de producción porque pensábamos que nos habíamos estampado contra una pared y nos preguntábamos qué hacer con respecto a eso, pensábamos qué era lo que teníamos que hacer para hacer que el sistema funcionara, porque estábamos creando un sistema desde cero. Comenzamos a realizar escenas con actores y nos dimos cuenta que lo estábamos haciendo sobre un solo plano, pero la jungla contaba con distintos contornos, no era plano, y un paisaje virtual no admite el ‘peso real’ de un actor porque se descifra en un sistema binario de 1s y 0s, así que tuvimos que crear un terreno físico que se ajustara 1 a 1 con el terreno computarizado. Yo siempre estoy buscando mejorar la experiencia del cine así que trabajo con proveedores de proyectos, etc. Tenemos nuestra propia compañía que crea cámaras para el sistema 3D buscando maneras de hacerlo mejor, imágenes más brillantes, mejor control de producción, buscando la manera de asegurarnos que los productos 3D para la pantalla chica tengan la mejor calidad posible. Así que queremos consolidar la revolución 3D para que no se pierda la atracción con la audiencia. Como toda nueva tecnología se absorbe y se usa rápidamente. Los creadores de películas velozmente consumen cualquier nueva tecnología. Creo en la necesidad de que se use más la neurociencia, no hay mucha en la manera como procesamos las imágenes en 3D y qué significa eso en la manera en que recordamos, y creamos una conexión emocional con las cosas que vemos”.

 

 

 

 

Avatar y Titanic: Historias de éxito

El proyecto de Avatar inicialmente no fue pensado para presentarlo con la tecnología en 3D. “Solo la había pensado como una película, escribí un guión sobre otro planeta, sobre la gente que lo habitaba, su lenguaje, cultura. Mi primera idea fue hacer algo visualmente dramático pero luego se me ocurrió transformarla en lo que terminó siendo. Nos dimos cuenta que era demasiado temprano para realizar un proyecto con tecnología en tres dimensiones con lo que me permito decir que una idea debe de estar ligada directamente a lo práctico. Para ese entonces faltaban muchos pasos por recorrer en esta nueva tecnología, así que guardamos el proyecto sabiendo que los avances iban a llegar en algún momento, solo era cuestión de esperar el momento indicado. Siempre quise hacer una historia de ciencia ficción pero nunca la había escrito. Me tuve que poner mi sombrero creativo, muchas de las imágenes de los libros que leí durante mi infancia me vinieron a la cabeza, como también las que tenía sobre mi preocupación por el medio ambiente. Traté de abordar este tema combinando la creatividad y la innovación, de una manera tal de que yo no dominara la historia para que al final de la película el espectador pudiera sentir mi preocupación por el medio ambiente, sin señalar con el dedo a los culpables, lo que era una cuestión importante del proyecto creativo. Esto es algo importante que el cine puede hacer, y debe de resolver el enigma de la historia de una forma tal que le sea a la audiencia un desafío pero también que encuentre la satisfacción en su desenvolvimiento, y esto es un balance difícil de conseguir”.

Ambas producciones tienen para Cameron un sentido de atemporalidad importante. “Son películas que pueden ser introducidas en distintos mercados a través del tiempo al tratar sobre temas que, involucran valores humanos, universales a toda cultura alrededor del mundo. Titanic es una historia de amor, pérdida, dolor, sentimientos que todo el mundo tiene. Avatar por otra parte nos describe la relación del hombre con la naturaleza, el trato entre ellos y cada uno de nosotros, ideas presentes en toda cultura. Este conocimiento combinado con películas muy emotivas y visuales es una fórmula secreta de éxito. Aunque no me gusta el término fórmula para esto, uno tiene que ser analítico con respecto a qué se coloca en una película, tienes que apretar el botón sentimental llevándolos a un viaje de emociones combinado con un efecto visual que impresione”.

Gestión Cameron

Detrás de todo cineasta debe haber un proyecto de gestión lógico que impulse el material ya producido al éxito comercial sobre las distintas audiencias. “Tienes que pensar en tu mercado, a quién le estoy vendiendo, cómo van a responder a algo nuevo. Es decir, los principios básicos del marketing aplicados a cómo vender tú película a una audiencia global. Si piensas en Avatar te puedes dar cuenta que se tuvo que crear una marca desde cero. No fue una película basada en una novela o una serie de televisión, era una idea nueva por lo que tuvimos que crear esa marca gigante antes de su estreno en las pantallas de cine”. Como productor de películas James Cameron tiene jefes a los que debe reportar. “Yo reporto y me reportan, mi gestión es tanto vertical como horizontal, para arriba y para abajo. Tengo que ser transparente sobre lo que está pasando, asegurarme que los de arriba escuchen los problemas primero por mí. Necesito ser proactivo en la manera de resolverlos y enseñarles cómo podrán visualizar los cambios. Por ejemplo, en un momento contábamos con tecnología que no nos estaba funcionando, lo que nos generó diversos problemas en distintas áreas entre las que estaban los efectos visuales. Mi rol como productor fue resolver esos problemas que habían generado una crisis interna, para así hacer sentir a todo el mundo confortables haciéndoles saber que estábamos pendiente de todo”

Vinicius • Edición 19 (2011)

RELATED ARTICLES

Las reflexiones de cuatro voces expertas

Las reflexiones de cuatro voces expertas

Un seleccionado de bodegueros argentinos

READ MORE

Leave a Reply