Double down, doble inspiración

Double down, doble inspiración

Double down, doble inspiración

En el último salón náutico de Miami Beach se presentó este megayate reciclado por su nuevo dueño. De una calidad constructiva inigualable, ahora también ostenta una refinada calidez interior.

Dicen que los barcos son hijos dilectos de los auténticos soñadores de la vida. El propietario, primer eslabón en este sueño virtual, imagina ese barco perfecto. Tiene, en general, conceptos muy claros; su fantasía es una fuente de inspiración constante. El encargado de traducir esta quimera será un segundo soñador, el diseñador, quien con un especial don de entendimiento, plasmará esa exigente lista de deseos en un dibujo con forma y volumen. Ardua tarea de conquistar al propietario mostrándole una imagen primaria de esa fantasía deseada sobre bosquejos iniciales. Finalmente, el tercer soñador es quien hará realidad ese sueño, quien lo construirá físicamente y quien, en definitiva, será el hacedor final de ese primer anhelo. Será quien le de vida al nuevo barco y también personalidad propia.

En 2010, el astillero italiano Codecasa botó esta magnífica unidad, bautizada como Lady Lau. Este barco de 65 m de eslora fue el más grande diseñado y construido por este astillero hasta ese entonces. Los artesanos italianos lograron espacios y sectores de particular jerarquía, como una amplia terraza al aire libre con jacuzzi, o un club de playa con complejo garaje para todos los juguetes de mar.

 

 

 

 

En 2016, el barco cambió de propietario y como suele ser habitual, su nombre: Double Down. Este megayate, impecablemente mantenido, tuvo cambios de estilo, entre ellos, la totalidad de la pintura externa e interna. También el nuevo dueño incorporó arte al interior, mejoró espacios comunes con mobiliario exclusivo y algunas piezas de colección, renovó los colores, entre otras modificaciones, para dejar el barco a su gusto. Todos los cambios se realizaron en Fort Pierce, Palm Beach, Florida, y el barco fue presentado en el último salón náutico de Miami Beach, el pasado febrero.

Double Down es un barco de dimensiones superlativas; tiene cinco cubiertas que logran externamente un perfil prominente, clásico y distinguido. Dispone de nueve suites para diecinueve huéspedes. La tripulación es de veinte personas, cuyos camarotes se ubican en la cubierta inferior, sector de proa. En popa de ese mismo nivel hay cuatro camarotes de invitados y todo el sector de Club de Playa, donde se alojan los semirrígidos, las motos de agua y los espacios comunes con acceso al mar.

La cubierta principal tiene suites en proa, cocina en sección media, sector de escaleras y ascensor para intercomunicar todas las cubiertas, comedor con mesa para la totalidad de los invitados, salón principal y, sobre el cockpit, un segundo salón de estar con piano de cola.

 

 

 

 

La cubierta superior es exclusiva para el propietario, con una suite de gran superficie, además de un privado en proa de diseño y utilidad sorprendente. Existe una segunda suite VIP detrás de este camarote. El resto de la cubierta ofrece un salón con barra para tragos, y una terraza externa con mesa para la totalidad de los huéspedes.

La cubierta del puente de mando mantiene integrada la superficie de la timonera, con el camarote del capitán, baño y sector de servicios para esta importante área. Gimnasio con máquinas de última generación y un cine reparten espacios a cada banda, quedando además una excelente terraza para disfrutar de un jacuzzi mediano; la cubierta superior es exclusiva para disfrutar del sol, dotada de reposeras y confort adicional.

El Double Down es impecable en sus terminaciones, en los detalles en madera de alta calidad constructiva, los laqueados y telas de exquisita combinación, las obras de arte repartidas en los ambientes, que realzan el conjunto en importancia y buen gusto. Este barco se reparte el año entre el Mediterráneo y el Mar Caribe y ofrece a su propietario e invitados, o a quien quiera chartear una semana a bordo, el placer de navegar con todo el confort posible.

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