Polinesia, el paisaje que cautivó a Paul Gaugin

Polinesia, el paisaje que cautivó a Paul Gaugin

Polinesia, el paisaje que cautivó a Paul Gaugin

Imaginemos una travesía por el archipiélago más deseado del mundo, a bordo del pequeño y lujoso Pacif ic Tahitian Princess, con capacidad para 670 pasajeros…

Un crucero que combina un destino tan atractivo como Polinesia, en el centro y sur del Océano Pacífico, con la alta calidad del servicio de Princess Cruises, promete una experiencia inolvidable.

El archipiélago de la Polinesia es uno de los destinos que año a año -desde hace más de una década- suma preferencias en los pasajeros de Princess Cruises. El entorno natural y el barco Pacific Tahitian Princess se complementan para hacer de este itinerario de 11 días un viaje inolvidable recorriendo uno de los paraísos del planeta.

El Pacific Tahitian Princess pesa 30.200 toneladas y cuenta con capacidad para 670 pasajeros y 373 tripulantes. Construido en 1999 y remodelado en 2002, en sus 181 metros de longitud alberga 232 cabinas con balcón.

Princess Cruises es la compañía que ofrece las cabinas más grandes del mercado: una suite con balcón puede medir hasta 63 metros cuadrados. O, como reza su slogan: “no hay cabinas superiores: hay unas superiores a otras”.

 

 

 

 

El barco es uno de los tres más chicos de la compañía: una nave mayor no conseguiría navegar por aguas de tan poca profundidad como las de este archipiélago. Su pequeña envergadura, lejos de constituir mengua para el esparcimiento y el confort, concita la aprobación de los pasajeros, ya que, gozando de todas las comodidades de un crucero del más alto nivel, disfrutan la travesía en un ambiente tranquilo, relajado y no demasiado concurrido.

El diseño íntimo de los Pacific Princess, al estilo de un yacht de lujo, hace de estos barcos la opción perfecta para gozar los destinos más exóticos del mundo. Su lotus spa, su galería de arte, su salón de cartas, su biblioteca con paneles de madera y sus variadas opciones gastronómicas testimonian el lujo de estos pequeños cruceros. Cuentan también con jaula para la práctica de golf, Café-Internet, accesibilidad para personas con movilidad reducida y espacios especiales para niños y adolescentes.

Navegar en un Pacific Princess por mares de aguas color turquesa con visibles peces… disfrutar su piscina asomándose a panoramas extraordinarios es un indescriptible regocijo para la vista y el ánimo.

Por cierto, las islas visitadas se conocen mucho mejor a bordo de un navío de estas características. Durante el largo día ofrecen sus playas majestuosas de arena blanca y un mar que muestra desde el azul profundo, pasando por el turquesa, hasta el agua marina clara y transparente.

 

 

 

 

Pero, tanto como el paisaje es asombroso, la vida nocturna local asombra… por su ausencia: los pocos restaurantes cierran a las 9 de la noche y la relación entre el valor y la calidad de un cubierto resulta desproporcionada. Pasada la hora señalada no hay otra posibilidad de tomar un trago o ver un show nocturno que… ¡regresar a bordo! Allí sí, abundan las actividades luego de la caída del sol: el Tahitian Princess ofrece cine, teatro, casino, cuatro bares con música en vivo y discoteca, seis restaurantes especialmente preparados para deleitar a sus comensales en cinco turnos alternativos y para ofrecerles room service durante las 24 horas. Todos estos servicios están incluidos en la tarifa del crucero.

El clásico itinerario terrestre del viajero que arriba a Polinesia propone conocer solamente Moorea, Bora Bora y Raiatea. A bordo del Tahitian Princess, en cambio, se pueden visitar otras islas más apartadas y agrestes, como Huahine y Rangiroa, que quien no viaja en crucero no suele disfrutar, a menos que se embarque en los vuelos inter islas, más incómodos y onerosos.

Las ventajas de conocer el archipiélago desde el Princess son dignas de enumerarse: todas las tarifas y los consumos a bordo pueden cancelarse en dólares, el pasajero evita las tediosas esperas en los aeropuertos y sus minuciosos controles de seguridad, no precisa armar ni desarmar su equipaje entre una ciudad y otra… Sumemos la incomparable sensación de estar en el balcón de la cabina y ver cómo el paisaje se va acercando lentamente… ¡qué placer!

 

 

 

 

Este viaje de ensueño puede ser planeado con lujo de detalles por el pasajero desde el living de su casa. Desde Argentina, por ejemplo, Princess Cruises ofrece salidas con todos los servicios incluidos, permite evitar engorrosos trámites, combinaciones y traslados de terceros. La compañía brinda un servicio personalizado que incluye el boleto aéreo, los traslados y (de ser necesarias) las noches pre y post crucero, en el exclusivo Sofitel Maeva Beach ubicado en la costa oeste de Tahití, sobre la única playa natural de arenas blancas de la isla.

Basta pues abordar el Princess en alguna de las salidas programadas cada diez días, para disfrutar la mejor opción para conocer la Polinesia, a pleno confort y, si es requerido, con posibilidades de entretenimiento a toda hora.

El paisaje que tentó a Gaugin, se convertirá en su propio “paraíso en la otra esquina”.

Vinicius • Edición 12 (2009)

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