El Muro de Berlín, un cuarto de siglo después

El Muro de Berlín, un cuarto de siglo después

El Muro de Berlín, un cuarto de siglo después

Alemania celebra este año el 25º aniversario de la caída del monumento que dividió ideas y familias. El Muro de Berlín estuvo en pie casi treinta años y hoy se recuerda el paso hacia la reunificación nacional mediante múltiples actividades.

Era un día 13 de agosto. El año 1961. La ciudad de Berlín quedaba fragmentada en dos por un gigantesco muro, sentenciado para siempre en la historia como el hito de la división de dos posturas ideológicas que separaban no sólo a un país y a un continente sino al mundo entero en un cada vez más cruento antagonismo: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) al Este y Estados Unidos y su influencia sobre Occidente, del otro lado. Hoy, veinticinco años después de la caída de una de las máximas expresiones de la Guerra Fría, Alemania no sólo celebra haberse consagrado campeón mundial de fútbol sino que rememora un significativo acontecimiento que contribuyó a restituir la paz social.

 

 

 

 

Ciento veinte kilómetros de largo tuvo la construcción original que se emplazó en sólo dos días de trabajo. De la noche a la mañana, Berlín Oeste quedaba separada del Este por decisión de la República Democrática Alemana, enfrentada a la República Federal Alemana por el Pacto de Varsovia a partir de la Segunda Guerra Mundial. Dos Estados distintos en un mismo pueblo.

Alrededor de quince mil efectivos policiales y militares de distintas fracciones custodiaban las fronteras del “Muro antifacista” —como se lo llamó—, además de las mallas metálicas, alambres de púa, trincheras, búnkers y cientos de torres de vigilancia que intentaban impedir el paso. Desesperadas, quedaron aisladas familias a un lado y otro de la barrera que dividía el país europeo. Hubo unas cinco mil fugas hacia el Occidente, casi doscientas personas resultaron muertas y otras doscientas gravemente heridas. El mundo recuerda la triste imagen de Peter Fechter, un ciudadano que no logró cruzar. Se cumplía justo un año de la creación del muro, el 17 de agosto de 1962 y, tras ser tiroteado, murió desangrándose frente a las cámaras de los medios occidentales.

 

 

 

“Die wende”, el cambio, llegó entre la noche del 9 de noviembre de 1989 y la mañana del día siguiente. Había llegado a 13.000 el número de alemanes orientales que emigraron hacia Hungría, las protestas políticas en las embajadas eran cada vez más apremiantes, las manifestaciones sociales, más significativas: En una conferencia de prensa en la que se anunciaba el levantamiento de ciertas restricciones, un periodista preguntó cuándo entraría en vigencia la medida que permitiría atravesar el muro sólo con documento de identidad. La respuesta fue instantánea y la inmediatez de la noticia en los medios provocó que mucha gente se acercara a las fronteras para llegar al Oeste. Fue así como, sin anuncio oficial, el muro comenzó a derrumbarse esa misma noche por la presencia de los ciudadanos.

Hoy, a unos meses de cumplirse veinticinco años de esa fecha, Alemania festeja la caída del muro como el primer paso hacia la recuperación de la unidad del pueblo en libertad.

Para visitarlo desde toda latitud, el Gobierno creó un sitio web que, con el nombre de “Libertad y unidad” (www.freiheit-und-einheit.de), recorre la conmovedora historia a través de crónicas, fotos, relatos, informes y discursos del gobierno y noticias que abarcan el período entre enero del 89 y octubre del 90, cuando se oficializó la unificación alemana. Se pueden encontrar también videos y una variedad de grabaciones originales de testigos y hasta una nutrida agenda de eventos.

 

 

 

 

Un lugar ineludible en el paseo conmemorativo es la East Side Gallery, en la ribera del río Spree, una galería de grafitis y arte callejero a cielo abierto sobre el tramo más largo que se conserva del muro: 1.300 metros intervenidos por 118 artistas de 21 países. Otro hito es el paso fronterizo de Berlín que más registros fotográficos de los turistas ha protagonizado: el Checkpoint Charlie. Desde comienzos de este siglo, una caseta es la atracción turística que recuerda la demolida en el 90; allí no faltan los que se visten de soldados y hacen la parodia del sellado de pasaportes a los transeúntes.

Vinicius • Edición 33 (2014)

RELATED ARTICLES

Oficio de torcedor

Oficio de torcedor

De los varios of icios

READ MORE

Leave a Reply