Breguet: la historia continúa

Breguet: la historia continúa

Breguet: la historia continúa

Desde el siglo XVIII Breguet mantiene a sus clientes en su registro de propietarios. Poner el nombre junto al reloj construido fue el tributo rendido por su fundador a quienes valoraban su trabajo. Actualmente, la tradición se mantiene: el dueño de un Breguet puede registrar su nombre junto a los de Churchill, Napoleón o María Antonieta.

A -Louis Breguet (1747-1823) estableció el patrón con el que la mejor relojería ha sido juzgada desde entonces. Actualmente, sus herederos siguen convirtiendo cada reloj en una obra de arte y a la marca, en una de las expresiones más refinadas de la cultura europea. Monsieur Breguet nació en Neuchâtel pero vivió mayormente en París. Su carrera se inició con una serie de importantes adelantos: la creación de los relojes automáticos perpétuelle, la introducción de gongs para los relojes repetidores y la primera protección antichoque para los pivotes del volante. Su capacidad de invención cambió por completo la naturaleza de la relojería. Desde los comienzos en 1775, su marca ha honrado  valores esenciales tan apreciados como la belleza, la elegancia y el discreto diseño junto con la compleja maestría relojera.

Incorporada al Grupo Swatch en 1999, con la orientación personal de Nicolas G. Hayek, la marca Breguet ha optimizado sus recursos y su actividad industrial aprovechado sus importantes conocimientos del sector de los relojes de lujo.

Las nuevas instalaciones de la fábrica en el Vallée de Joux representan una importante inversión en tecnología para mantener la tradición de relojería innovadora de la empresa. Desde allí se acrecentó la capacidad de producción a través de nuevas infraestructuras y equipos junto con el reclutamiento de relojeros altamente especializados que permiten a Breguet cubrir una demanda en crecimiento.

 

 

 

 

Para gustos refinados

Los relojes de pulsera CLASSIQUE son un ejemplo de los ideales relojeros de precisión, claridad y elegancia de líneas. Tanto los modelos extraplanos como los relojes complicados son fieles a los principios técnicos, el arte y los valores tradicionales de Breguet.

Los relojes MARINE, herederos de los cronómetros fabricados por su fundador para la Marina francesa, expresan los ideales de la marca en un robusto reloj deportivo diseñado para satisfacer las exigencias modernas de confort, utilidad y estilo.

Con los modelos HERITAGE, Breguet ha demostrado que es posible adaptar los conceptos estilísticos del siglo XVIII a las formas del siglo XXI, a través de una novedosa caja tonneau curva.

Diseñado en los años 50 para la Armada francesa, el TYPE XX regresa a la colección Breguet en versión civil, dotado de un movimiento automático. Su aspecto inflexible y su robusta construcción lo han hecho popular como reloj deportivo original y técnico.

La colección REINE DE NAPLES, inspirada en un primitivo reloj de brazalete que A.-Louis Breguet creó para la reina Carolina de Nápoles, recuerda el estilo del reloj epónimo en una creación digna de una exclusiva selección de joyería.

La línea TRADITION rinde homenaje a su fundador a través de sus piezas inspiradas en los míticos relojes de suscripción. Fiel a la ejecución artesanal instituida hace dos siglos, el acabado manual alcanza lo sublime, confeccionando incluso la más mínima pieza de los movimientos.

Situada en la Place Vendôme 20, en París, la primera Boutique Breguet subraya los lazos históricos de la empresa con la ciudad de su fundación, en 1775. Junto con ella se inauguró en septiembre de 2000 el Museo Breguet, donde se conservan actualmente sus impresionantes archivos y más de 80 relojes históricos de la marca.

Breguet es, además, uno de los principales nombres de la relojería de clase superior representada por sus boutiques en Cannes, Nueva York, Viena y Londres.

A lo largo de los años, innumerables personajes de la historia han llevado puesto un Breguet, entre ellos Winston Churchill, Napoleón Bonaparte y el pianista Arthur Rubinstein. Y las plumas más destacadas: Stendhal, Víctor Hugo, Balzac y Alejandro Dumas, han consagrado al reloj Breguet como un objeto de culto.

A su vez, las más importantes mujeres han elegido lucir relojes Breguet: la reina María Antonieta de Francia, la marquesa de Condorcet, la emperatriz Josefina y Carolina Murat, reina de Nápoles; todas hallaron irresistible el encanto de un Breguet.

Vinicius • Edición 11 (2009)

RELATED ARTICLES

Dom Pérignon: El Poder de la Creación

Leave a Reply