La Clase J, un espectáculo único

La Clase J, un espectáculo único

La Clase J, un espectáculo único

La más exclusiva competencia de este deporte naútico mantiene la singular impronta de los barcos de los años treinta. Adrenalina y elegancia en la última regata en Newport.

La Clase J es la más aristocrática del yachting mundial. Al igual que la America’s Cup, sus barcos tienen origen en la famosa rivalidad entre el Reino Unido y Estados Unidos que se desencadenó a partir de la regata de 1851 en la Isla de Wight. Sin embargo, a diferencia de aquellos que han incorporado todo tipo de tecnologías nuevas alterando completamente su aspecto, los de la Clase J han mantenido el espíritu y los diseños de los años treinta, de modo que los que compiten hoy son los barcos originales restaurados o son réplicas construidas sobre planos históricos. Se autorizaron nuevos materiales como el aluminio para los cascos, pero la belleza y elegancia de sus líneas se mantiene intacta.

El nombre deviene de la vieja regla universal (1903) que clasificó a los veleros de competencia de acuerdo a su eslora de flotación con las letras del abecedario. La “J” correspondía a los de entre 75 y 87 pies. Para 1929 la America’s Cup seguía en manos de los yankees y, por lo tanto, se corría en Nueva York. Fue entonces cuando Sir Thomas Lipton (famoso en todo el mundo por el té que importaba de Ceilán) hizo su quinto intento de recuperar el trofeo para los británicos. Tenía 79 años de edad cuando pidió a Nicholson, su arquitecto, un barco totalmente distinto a las viejas goletas.

Nació entonces con el “Shamrock V” la Clase J que hoy reúne a la más alta alcurnia del mundo del yachting. Tiene aparejo bermuda (un solo palo de 50 m que porta velas triangulares) y casco de madera. Su eslora total era de 119 pies (36.3 m) y como entrenamiento se midió repetidas veces en el Reino Unido: de las 22 regatas en que participó ganó 15. Estaba matriculado en el Royal Ulster Yacht Club en Irlanda del Norte.

Los estadounidenses aceptaron el desafío. Pese a la inminencia de la crisis contaban con mejor presupuesto, construyeron entonces cuatro barcos de características similares que además tenían la ventaja de no tener que cruzar el Atlántico para llegar a la cancha. Compitieron primero entre ellos y el Enterprise, un diseño de Starling Burgess encargado por Harold Vanderbilt, resultó el más veloz y por lo tanto el defensor.

Era más liviano que el desafiante, tenía más superficie vélica y estaba mejor equipado en cuanto a molinetes y aparejos. Cuando se enfrentaron en Newport, Rhode Island volvió a retener la copa para los estadounidenses. Era el verano de 1930. En el mes de septiembre de ese año Vanderbilt fue tapa de Time. Pero cinco años después el Enterprise fue desguazado. En cambio su rival, el Shamrock, siguió navegando y al inicio de nuestro siglo fue restaurado en forma integral.

Las regatas de la clase siguieron. Cinco barcos más se sumaron en la década del treinta. Pero hacia fines del siglo pasado el entusiasmo había decaído. Fue entonces que en el 2000, los armadores establecieron la Asociación de la Clase J que fijó reglas tanto para reconstrucciones como para las regatas. Hoy la flota está compuesta por nueve barcos, el último botado este año es el Svea, tiene bandera sueca y es una réplica de un diseño de 1937.

La última regata de la clase se llevó a cabo hace unos meses. Como en 1930, fue en Newport pero conforme a las nuevas normas no se trató de un duelo entre defensor y desafiante sino de una serie de regatas en las que corrió toda la clase. Como cada vez que estos magníficos yachts se enfrentan en una línea de largada, presentaron una fiesta única seguida por miles de aficionados desde tierra, embarcados, por la televisión y a través de la web.

El argentino Juan Pablo Marcos fue proel de uno de los barcos participantes y la fotógrafa especializada Maureen Koeppel estuvo en la cancha de regatas. Vinicius comparte con ustedes el reciente capítulo de este espectáculo único del yachting a nivel mundial.

RELATED ARTICLES

Dom Pérignon: El Poder de la Creación

Leave a Reply