Los tesoros de la casa Orange-Nassau

Los tesoros de la casa Orange-Nassau

Los tesoros de la casa Orange-Nassau

Máxima Zorreguieta es una referencia de elegancia en la realeza europea. Como al pasar, y con la espontaneidad que la caracteriza, también da cátedra de estilo de cómo llevar una alhaja.

Cartier • Juste un Clou collar torzada, modelo grande en oro amarillo, cabeza y punta cubiertos de diamantes.

Máxima Zorreguieta se ha transformado en un ícono no solo por su porte y estilo. Tiene algo que la hace imbatible en el mundo en el que se mueve: una sonrisa permanente y la vida que desparrama con el brillo de sus ojos, rasgos que algunos atribuyen a su procedencia latina. Ese es el marco que distingue a la reina holandesa, argentina de nacimiento, con el que conquista admiración y simpatía. Ayudan, por supuesto, las alhajas de que dispone. Tiene a mano las joyas de la corona holandesa que toma en comodato cuando quiere, las propias, y las que le regala su marido, el rey Guillermo Alejandro de Holanda. También influyen los vestidos que elige para cada ocasión, de diseñadores insignia del globo y de algunos de su país natal.

A juzgar por la frecuencia de uso, a Máxima le encantan las perlas, los brillantes y determinadas piedras preciosas. Suele combinar las históricas joyas reales con piezas de los argentinos Celedonio Lohidoy y Rodrigo Otazú o de la casa americana Tiffany´s. Los aros largos que usa a menudo, de diamantes en forma de gota, son  un regalo de boda. Dicen que su suegra, Beatriz, tiene gustos similares y nunca duda en facilitarle el joyero real para que tome las piezas que desee.

Cartier • Juste un Clou brazalete, modelo grande en oro rosa, cabeza y punta cubiertos de diamantes.

En los momentos más importantes de su vida y en otros también, ella elige sin excepción las joyas apropiadas. ¿Tendrá una varita que le indica cuál de todas es la mejor? ¿La ropa le marcará qué alhaja escoger o pasará a la inversa? El orden de los factores no altera el producto. Lo que sí parecería indudable es que de chica Máxima jugó mucho a ser princesa. Porque el rol de reina consorte de Holanda parece hecho a su medida desde el principio de los tiempos.

Muchos conservan todavía intacta en la retina la imagen de 2002, del día de su boda. Llevaba puesto un espectacular vestido blanco de Valentino, con cuello alto, línea neta y una larga cola de unos cinco metros de largo. Pero el remate fue la tiara de diamantes que cubría su velo de novia. Originalmente de la reina Sofía, primera esposa del rey Guillermo III de Holanda, esta diadema sufrió varias modificaciones antes de llegar al casamiento de Máxima. En 1966 se le incorporaron cinco broches de perlas y diamantes con forma de margarita, también pertenecientes a Sofía; y en 2002 se le agregaron las estrellas de diamantes de la reina Emma, segunda esposa de Guillermo III. Beatriz había elegido esta misma tiara para su coronación el 30 de abril de 1980.

Perlas de Genesis • H.Stern
Anillo en oro 18 quilates, con perlas y diamantes.

 

Poco más de una década después, en 2013, a Máxima le llegó el turno de la coronación. Y la joya que eligió para ese día fue la alhaja conocida como la Gran Tiara de Zafiros o Tiara Mellerio, creada por el diseñador Oscar Masin en 1867 para la famosa joyería parisina Mellerio. La tiara tiene nada menos que 31 zafiros de Cachemira y 655 diamantes de Sudáfrica engarzados con una técnica conocida como “Pampille en Tremblant” sobre la diadema de platino. El zafiro ubicado en el centro, que pesa unos 44 kilates, también tiene su larga historia: formó parte de un broche que perteneció a la reina Ana de los Países Bajos, nacida como la gran duquesa Anna Pavlovna de Rusia. Las piedras preciosas están colocadas en pequeños compartimentos de forma tal que captan la luz de mejor manera y la reflejan todavía más.

Perlas de Genesis • H.Stern
Anillo en oro 18 quilates con diamantes.

 

Dicen que Máxima es muy querida en Holanda porque se apropió con entusiasmo de todo lo holandés. Algunos le quitan mérito porque esgrimen que viene de una cuna de buen gusto argentino que imita desde siempre el estilo europeo. Opiniones al margen, Zorreguieta no deja de encarnar la historia de ensueño de cualquier cuento infantil y de más de una fantasía adulta, la de la plebeya que enamora a un príncipe y accede a la realeza sin escalas.

La experta en joyas española, Ángeles Moya, describe a Zorreguieta y sus joyas, con perspicacia y afecto. “Definitivamente, lo ‘mínimal’ no tiene sitio en su vida”, afirma. Y añade: “Máxima le ha dado nueva vida a las joyas de la casa Orange Nassau (…) ha sabido sacar lo mejor de ellas. Es como si se sintieran cómplices de esta simpatiquísima mujer de sonrisa franca, cercana a la carcajada, a la que acompañan encantadas desde los más bellos salones a cualquier calle del mundo”.

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